“DAME CHOCOLATE” narra la historia de amor entre Rosita Amado y Bruce Remington. Un amor imposible marcado por la traición y por un secreto que sólo conoce la protagonista.
Toma ya, pedazo de frase así, para situarte de golpe, de la nota de prensa. Por cierto, que Antena 3 estrena esta telenovela el lunes que viene a las 17.00. Pero sigo, sigo que la cosa se pone interesante.
Rosita Amado es una joven adorable, de buenos sentimientos e inteligente, pero como nada en este mundo es perfecto, tiene un pequeño defecto que marca su vida y su destino. Pronto acudirá a un reality show en el que se convertirá en una belleza despampanante. Esta transformación también incluirá un cambio de nombre. De ahora en adelante será Violeta.
Miedo me da preguntarme cuál era el defecto!!!! Pero la chica bien que se las apaña para participar en el 'cambio radical' autóctono, oye. Madre mía. Esto sí es mezclar géneros televisivos de gran gusto y calidad. Reality+culebrón. Seguro que barre. Más.
Rosita nació y vive en Chinches Bravos, un pueblo en la península de Yucatán. Se crió junto a su tía abuela, Dulce, sus tíos Hortensia y Diosdado, y su prima Azucena. Su madre murió al nacer ella y su padre desapareció cuando aún era muy pequeña.
Juan Amado, el abuelo de Rosita, lleno de dolor por la muerte de su hija, huyó a Estados Unidos para tratar de olvidar su pena, rehacer su vida y ayudar a su familia en México.
Juan y Rosita comparten una marca en la piel que los identifica como herederos del gran secreto del Dios Maya Ek Chuah, el gran guerrero y Dios del Chocolate. Esto los convierte en los únicos conocedores de la liturgia de la fabricación del chocolate más exquisito jamás creado.
Óle! Ya estamos en lo interesante. Esto sí me va a gustar. Chocolate. Es que es oír esa palabra (o leerla) y empezar a salivar. Mmmmmmmm! Esto os lo dejo para que todos nos unamos a la tortura:

Bueno, que hay más:
Cuando Juan Amado se fue a Estados Unidos, trabajó como jardinero en la mansión de Ann Remington, una adinerada artista viuda. Ambos se enamoraron y se casaron. Gracias a los conocimientos técnicos y mágicos de Juan sobre el proceso de fabricación del chocolate, montó una fábrica que salvó a la familia Remington de la quiebra.
Al morir Ann, Juan heredó la fortuna que él mismo salvó y a una hija del matrimonio anterior de Ann: Grace Remington, quien siempre le odió y se casó siendo muy joven para escapar de él. El matrimonio fracasó dejándola con un niño pequeño: Bruce Remington.
Que es ÉL, claro. Uy, qué de cosas. Ale, el lunes a enchufarlo y me contáis. |
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